jueves, 23 de julio de 2015



            VALORAR EL PROCESO COMUNICACIONAL PARA EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO DEL DERECHO LABORAL EN LA REALIDAD VENEZOLANA.

Desde sus inicios, la universidad venezolana ha constituido un motivo de superación, encarnado en una educación para la libertad, la autonomía, el respeto, la superación y la independencia. Características que se han demostrado a lo largo de décadas, así lo demuestra Rojas (2010), cuando menciona lo siguiente tras la fundación de la Universidad de Caracas:
Este centro universitario va a ser de gran importancia en la formación de la élite intelectual que va a liderizar el proceso de emancipación venezolana, (…) que es donde se forman las bases filosófico-políticas de la nueva república.

            Como muestra este hecho transcendental para el país, las universidades han jugado un papel protagónico en el desarrollo del bienestar social, manteniendo, permanentemente, su compromiso como institución garante  del desarrollo de un país, ya que es la única institución donde humanistas y científicos producen, debaten ideas, proyectos y sueños convirtiendo a una sociedad en un ejemplo irrefutable de respeto, donde se demuestra con hechos que la diversidad de pensamiento es una práctica que nutre y enriquece a todos los miembros de la comunidad.
            Dadas las condiciones que anteceden, la realidad de las universidades venezolanas ha cambiado en la concepción de sus bases filosóficas, aunque en teoría siguen siendo las mismas, esos principios humanísticos  y de desarrollo que marcaron sus orígenes necesitan transformarse de acuerdo a las necesidades de la sociedad. Ante esto, Damiani (2010) viceministro del Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior para esa fecha expresa: “es en la universidad donde se construye el conocimiento y se forma el profesional que tendrá un rol fundamental en la dirección de la sociedad”.
Así mismo se plantea la inquietud  de transformar las bases en las cuales se fundamenta la Educación Universitaria, de acuerdo a los cambios y transformaciones que vive la sociedad venezolana, estas transformaciones estarían vinculadas, como lo asegura el ex viceministro con el hecho de
(…) cómo y qué estamos enseñando en las universidades, y con qué metodología se forma a los profesionales de la investigación, para saber cuáles son las normas que guían y orientan los procesos de investigación y descifrar si el proceso es pertinente para resolver los problemas y grandes males que tiene el país.

            Ante esta afirmación, se observa cómo la educación venezolana, en todos los subsistemas, tiene la responsabilidad de, no sólo contribuir, sino de formar un ciudadano justo, amante de la paz, de la prosperidad y del bienestar del pueblo. Pero, ¿Reúne el sistema educativo, en especial las universidades del país, los mecanismos necesarios que faciliten el proceso comunicacional para el aprendizaje significativo?; ante esta interrogante es necesario analizar ciertos aspectos que imposibilitan el cumplimiento del rol del docente en la enseñanza del área de Derecho laboral en la universidad venezolana.
            En primer orden, se encuentran aspectos internos que componen el proceso comunicacional dentro del sistema educativo cómo órgano rector de la Educación, uno de ellos es definido por Daniel Prieto Castillo, Argentina 2001.
            Por otra parte, el desempeño docente del profesorado constituye otro aspecto interno de gran relevancia, ya que irrumpe en el buen desenvolvimiento de las universidades en el país, puesto la realidad de algunas casas de estudios es  el ingreso docente sin el perfil académico necesario para la labor que desempeñará. De la misma manera, la falta de preparación académica para la debida utilización de las herramientas pedagógicas en el proceso de enseñanza efectiva del Derecho Laboral, trae como consecuencia la disparidad entre el deber ser y el hacer de egresados, lo cual se ve reflejado en la calidad y pertinencia del egresado, hecho que genera en la sociedad individuos que no cumplirán con una labor de calidad en el campo laboral.
            Este hecho trae consigo mismo un retraso en el desarrollo del campo de la investigación, el cual es orientado, según Venanzi (1987) a mejorar la calidad académica global, a través de la creación de nuevos conocimientos que serán enseñados en las propias instituciones u otros sectores de la sociedad, lo cual ha conllevado a la casi nula productividad investigativa en la universidad, ya que son pocos los artículos publicados en revistas según el número de profesores universitarios.
            Adicionalmente, existe unos elementos de orden externo que antes de considerarse un impedimento para el desenvolvimiento del rol de la universidad, constituye, a juicio personal, una nueva realidad llena de retos asociados a la transformaciones de la sociedad, no solo nacional sino a nivel latinoamericano, que implica que la universidad debe atender frente al fenómeno de la  Globalización, el impulso del desarrollo a través del aprendizaje significativo  como recurso y la revolución de la información y el proceso comunicacional como herramienta de impulso social.
            En lo que respecta, a estos nuevos retos desde los años 90 se introdujo la noción de la sociedad del conocimiento, la cual “es la resultante de la institucionalización y progreso de la ciencia” (Rodríguez, 2009). Con esta denominación se desea reconocer la importancia de desarrollar la habilidad de poder procesar información, integrarla a la estructura previa del conocimiento a fin de generar una nueva información que pueda resolver problemas de diferente índole.
            De acuerdo a esto, Ducker (1999) insiste en la necesidad de prestar atención a la productividad del conocimiento del derecho Laboral, ya que de éste depende el desarrollo socio-económico asociado a la habilidad de un país para adquirir y aplicar el conocimiento técnico.
            Como último reto, se debe analizar la revolución de los procesos comunicacional en el aprendizaje, donde Fernández (citado por Ruíz, s.f.) menciona que este tipo de revoluciones “va a modificar de forma permanente la educación, el trabajo, el gobierno (…) las formas de participación ciudadana, la organización de la sociedad y las relaciones humanas”. A través de ella se espera que la universidad cumpla su papel protagónico, mediante un aprendizaje significativo activo, que facilite las herramientas eficientes y eficaces para la comprensión del derecho laboral en el proceso de la transformación venezolana, apoyada en el cambio pragmático que reivindique la convivencia social, en el sentido de considerar nuevas formas de producir conocimiento, afianzando la formación de un individuo integral y capacitado para adaptarse permanentemente a las exigencias de un entorno cambiante y caótico.
            Luego de todo lo anteriormente descrito, es importante tener presente que cada institución debe estudiar su realidad para determinar qué cambios debe realizar y partiendo de esos cambios redefinir los  roles que la convertirán en un, verdadero, elemento básico generador de niveles de competitividad que formaran un capital humano, de desarrollo, de investigación e innovación, que darán una ventaja competitiva de la nación a otros países desarrollados.  De la misma manera, las instituciones universitarias deben constituirse en una fuente esencial de oportunidades de formación continua y movilidad social, velando por que la calidad de la oferta academica  genere programas de formación e investigación que impacten en la inserción exitosa de jóvenes al campo laboral.
Por lo tanto, más allá de los aspectos externos o internos que impidan o posibiliten el cumplimiento de los roles de la universidad, es imprescindible considerar que la transformación universitaria depende de la visión compartida que tenga sus actores acerca del modelo universitario que satisfaga sus necesidades y requerimientos en este mundo globalizado, asumiendo el compromiso orientado en unos genuinos valores académicos que establezcan acciones estratégicas que guíen este proceso de restructuración.







LA ANTROPOGAGIA

La Antropogagía es el método que se encarga de la educación y el aprendizaje significativo para los adultos.
Epistemológicamente la palabra Antropogogía proviene del griego “antropos" que expresa en sentido amplio: "ser humano" y "ago" que expresa: "conducir"; por lo que al unirse expresa: "la conducción del ser humano"; de la misma manera Etimológicamente la palabra adulto, proviene de la voz latina adultus, que puede interpretarse como "ha crecido" luego de la etapa de la adolescencia. Seguidamente se puede definir La educación como un proceso de socialización por medio del cual las sociedades transmiten formalmente a sus nuevos miembros, a través de instituciones docentes, una serie de conocimientos, valores, lineamientos, procedimientos y directrices como normas e instrumentos de desempeño en los diferentes ámbitos de la vida de un individuo.
Para Félix Adam (1921-1991) define Antropogogía como: "La ciencia y el arte de instruir y educar permanentemente al hombre, en cualquier período de su desarrollo psico-biológico y en función de su vida natural, ergológica y social".
Andragogía es la ciencia que se encarga de la educación permanente del adulto, se desarrolla a través de una praxis fundamentada en los principios de Participación y Horizontalidad; dicho proceso, al ser orientado con características sinérgicas por el Facilitador del aprendizaje, permite incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la creatividad del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una oportunidad para que logre su auto-realización".
Citando a Ernesto Yturralde expresa: "Andragogía es al adulto, como Pedagogía al Niño".  Los niños y niñas se somete al sistema educativo mientras que el adulto busca el conocimiento para su preparación académica y de esa manera permitirle el mejor beneficio en el menor tiempo, buscando ser más competitivo en el ámbito laboral que se desempeña cotidianamente, espera mejorar su posición competitiva, elevando sus competencias laborales, entendiendo como competencias al conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes orientadas a un desempeño superior en su entorno laboral, que incluyen tareas, actividades y responsabilidades, que contribuyen al logro de los objetivos clave buscados.
La participación del adulto en el proceso de enseñanza - aprendizaje, es distinto y se proyecta con un mayor trascendencia que el de ser un receptor pasivo, en el que solo se limita a tomar apuntes, conformista, resignado memorista o simple repetidor de las enseñanzas impartidas por un Instructor, Docente o Facilitador. La Participación protagónica implica el análisis crítico de situaciones planteadas, a través del aporte positivo de soluciones efectivas. La Andragogía es un proceso de manera continua de excelencia educativa que conlleva la misión final, de promover un nivel de vida personal y laboral excelente del adulto como Socio del Aprendizaje.



Referencias
Adam, Félix (1979). Andragogía. Ciencia de la Educación de Adultos. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Publicaciones de la Presidencia. Caracas, Venezuela.