VALORAR EL PROCESO COMUNICACIONAL PARA EL
APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO DEL DERECHO LABORAL EN LA REALIDAD VENEZOLANA.
Desde sus inicios, la
universidad venezolana ha constituido un motivo de superación, encarnado en una
educación para la libertad, la autonomía, el respeto, la superación y la
independencia. Características que se han demostrado a lo largo de décadas, así
lo demuestra Rojas (2010), cuando menciona lo siguiente tras la fundación de la
Universidad de Caracas:
Este
centro universitario va a ser de gran importancia en la formación de la élite
intelectual que va a liderizar el proceso de emancipación venezolana, (…) que
es donde se forman las bases filosófico-políticas de la nueva república.
Como
muestra este hecho transcendental para el país, las universidades han jugado un
papel protagónico en el desarrollo del bienestar social, manteniendo,
permanentemente, su compromiso como institución garante del desarrollo de un país, ya que es la única
institución donde humanistas y científicos producen, debaten ideas, proyectos y
sueños convirtiendo a una sociedad en un ejemplo irrefutable de respeto, donde
se demuestra con hechos que la diversidad de pensamiento es una práctica que
nutre y enriquece a todos los miembros de la comunidad.
Dadas
las condiciones que anteceden, la realidad de las universidades venezolanas ha
cambiado en la concepción de sus bases filosóficas, aunque en teoría siguen
siendo las mismas, esos principios humanísticos
y de desarrollo que marcaron sus orígenes necesitan transformarse de
acuerdo a las necesidades de la sociedad. Ante esto, Damiani (2010)
viceministro del Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior para
esa fecha expresa: “es en la universidad donde se construye el conocimiento y
se forma el profesional que tendrá un rol fundamental en la dirección de la
sociedad”.
Así mismo se plantea la
inquietud de transformar las bases en
las cuales se fundamenta la Educación Universitaria, de acuerdo a los cambios y
transformaciones que vive la sociedad venezolana, estas transformaciones
estarían vinculadas, como lo asegura el ex viceministro con el hecho de
(…)
cómo y qué estamos enseñando en las universidades, y con qué metodología se
forma a los profesionales de la investigación, para saber cuáles son las normas
que guían y orientan los procesos de investigación y descifrar si el proceso es
pertinente para resolver los problemas y grandes males que tiene el país.
Ante
esta afirmación, se observa cómo la educación venezolana, en todos los
subsistemas, tiene la responsabilidad de, no sólo contribuir, sino de formar un
ciudadano justo, amante de la paz, de la prosperidad y del bienestar del
pueblo. Pero, ¿Reúne el sistema educativo, en especial las universidades del
país, los mecanismos necesarios que faciliten el proceso comunicacional para el
aprendizaje significativo?; ante esta interrogante es necesario analizar
ciertos aspectos que imposibilitan el cumplimiento del rol del docente en la
enseñanza del área de Derecho laboral en la universidad venezolana.
En
primer orden, se encuentran aspectos internos que componen el proceso
comunicacional dentro del sistema educativo cómo órgano rector de la Educación,
uno de ellos es definido por Daniel Prieto Castillo, Argentina 2001.
Por
otra parte, el desempeño docente del profesorado constituye otro aspecto
interno de gran relevancia, ya que irrumpe en el buen desenvolvimiento de las
universidades en el país, puesto la realidad de algunas casas de estudios es el ingreso docente sin el perfil académico
necesario para la labor que desempeñará. De la misma manera, la falta de
preparación académica para la debida utilización de las herramientas
pedagógicas en el proceso de enseñanza efectiva del Derecho Laboral, trae como
consecuencia la disparidad entre el deber ser y el hacer de egresados, lo cual
se ve reflejado en la calidad y pertinencia del egresado, hecho que genera en
la sociedad individuos que no cumplirán con una labor de calidad en el campo
laboral.
Este
hecho trae consigo mismo un retraso en el desarrollo del campo de la
investigación, el cual es orientado, según Venanzi (1987) a mejorar la calidad
académica global, a través de la creación de nuevos conocimientos que serán
enseñados en las propias instituciones u otros sectores de la sociedad, lo cual
ha conllevado a la casi nula productividad investigativa en la universidad, ya
que son pocos los artículos publicados en revistas según el número de
profesores universitarios.
Adicionalmente,
existe unos elementos de orden externo que antes de considerarse un impedimento
para el desenvolvimiento del rol de la universidad, constituye, a juicio
personal, una nueva realidad llena de retos asociados a la transformaciones de
la sociedad, no solo nacional sino a nivel latinoamericano, que implica que la
universidad debe atender frente al fenómeno de la Globalización, el impulso del desarrollo a
través del aprendizaje significativo como recurso y la revolución de la información
y el proceso comunicacional como herramienta de impulso social.
En
lo que respecta, a estos nuevos retos desde los años 90 se introdujo la noción
de la sociedad del conocimiento, la cual “es la resultante de la
institucionalización y progreso de la ciencia” (Rodríguez, 2009). Con esta
denominación se desea reconocer la importancia de desarrollar la habilidad de
poder procesar información, integrarla a la estructura previa del conocimiento
a fin de generar una nueva información que pueda resolver problemas de
diferente índole.
De
acuerdo a esto, Ducker (1999) insiste en la necesidad de prestar atención a la
productividad del conocimiento del derecho Laboral, ya que de éste depende el
desarrollo socio-económico asociado a la habilidad de un país para adquirir y aplicar
el conocimiento técnico.
Como
último reto, se debe analizar la revolución de los procesos comunicacional en
el aprendizaje, donde Fernández (citado por Ruíz, s.f.) menciona que este tipo
de revoluciones “va a modificar de forma permanente la educación, el trabajo,
el gobierno (…) las formas de participación ciudadana, la organización de la
sociedad y las relaciones humanas”. A través de ella se espera que la
universidad cumpla su papel protagónico, mediante un aprendizaje significativo activo,
que facilite las herramientas eficientes y eficaces para la comprensión del
derecho laboral en el proceso de la transformación venezolana, apoyada en el
cambio pragmático que reivindique la convivencia social, en el sentido de
considerar nuevas formas de producir conocimiento, afianzando la formación de
un individuo integral y capacitado para adaptarse permanentemente a las
exigencias de un entorno cambiante y caótico.
Luego
de todo lo anteriormente descrito, es importante tener presente que cada
institución debe estudiar su realidad para determinar qué cambios debe realizar
y partiendo de esos cambios redefinir los
roles que la convertirán en un, verdadero, elemento básico generador de
niveles de competitividad que formaran un capital humano, de desarrollo, de
investigación e innovación, que darán una ventaja competitiva de la nación a
otros países desarrollados. De la misma
manera, las instituciones universitarias deben constituirse en una fuente
esencial de oportunidades de formación continua y movilidad social, velando por
que la calidad de la oferta academica genere
programas de formación e investigación que impacten en la inserción exitosa de
jóvenes al campo laboral.
Por lo tanto, más allá de los
aspectos externos o internos que impidan o posibiliten el cumplimiento de los
roles de la universidad, es imprescindible considerar que la transformación
universitaria depende de la visión compartida que tenga sus actores acerca del
modelo universitario que satisfaga sus necesidades y requerimientos en este
mundo globalizado, asumiendo el compromiso orientado en unos genuinos valores
académicos que establezcan acciones estratégicas que guíen este proceso de
restructuración.
LA
ANTROPOGAGIA
La Antropogagía es el método que se encarga de la
educación y el aprendizaje significativo para los adultos.
Epistemológicamente la palabra
Antropogogía proviene del griego “antropos"
que expresa en sentido amplio: "ser humano" y "ago" que expresa:
"conducir"; por lo que al unirse expresa: "la conducción del ser
humano"; de la misma manera Etimológicamente la palabra
adulto, proviene de la voz latina adultus, que puede interpretarse como "ha crecido" luego de la etapa de la adolescencia. Seguidamente se
puede definir La educación
como un proceso de socialización por
medio del cual las sociedades transmiten formalmente a
sus nuevos miembros, a través de instituciones docentes, una serie de
conocimientos, valores, lineamientos, procedimientos
y directrices como normas e instrumentos de desempeño en los diferentes ámbitos
de la vida de un individuo.
Para Félix Adam (1921-1991)
define Antropogogía como: "La ciencia y el arte de instruir y
educar permanentemente al hombre, en cualquier período de su desarrollo
psico-biológico y en función de su vida natural, ergológica y social".
Andragogía es la ciencia que se encarga de
la educación permanente del adulto, se desarrolla a través de una praxis fundamentada
en los principios de Participación y Horizontalidad; dicho proceso, al ser
orientado con características sinérgicas por el Facilitador del aprendizaje,
permite incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la
creatividad del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una
oportunidad para que logre su auto-realización".
Citando a Ernesto Yturralde expresa: "Andragogía es al adulto, como Pedagogía
al Niño". Los niños y
niñas se somete al sistema educativo mientras que el adulto busca el
conocimiento para su preparación académica y de esa manera permitirle el mejor
beneficio en el menor tiempo, buscando ser más competitivo en el ámbito
laboral que se desempeña cotidianamente, espera mejorar su posición
competitiva, elevando sus competencias laborales, entendiendo como competencias
al conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes orientadas a
un desempeño superior en su entorno laboral, que incluyen tareas, actividades y
responsabilidades, que contribuyen al logro de los objetivos clave buscados.
La participación
del adulto en el proceso de enseñanza - aprendizaje, es distinto y se proyecta
con un mayor trascendencia que el de ser un receptor pasivo, en el que solo se
limita a tomar apuntes, conformista, resignado memorista o simple repetidor de
las enseñanzas impartidas por un Instructor, Docente o Facilitador. La
Participación protagónica implica el análisis crítico de situaciones
planteadas, a través del aporte positivo de soluciones efectivas. La Andragogía es un
proceso de manera continua de excelencia educativa que conlleva la misión
final, de promover un nivel de vida personal y laboral excelente del adulto como Socio del
Aprendizaje.
Referencias
Adam, Félix (1979). Andragogía. Ciencia de la Educación de Adultos.
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. Publicaciones de la
Presidencia. Caracas, Venezuela.


